Érase una vez dos pequeños ratones y dos diminutas personas a las que les encantaba el queso. Su esperanza de cada día era encontrar queso y para cumplir este deseo se adentraban todos los días en un enorme laberinto en busca de éste.
Los ratones utilizaban su instinto, simplemente olisqueaban y seguían el rastro que ellos creían les llevaría hasta montones y montones de queso; lo cual en ocasiones les hacía escoger caminos equivocados.
Por otro lado, las dos personas diminutas hacían uso de toda su razón para conseguir ese alimento que tanto anhelaban.
Con el paso del tiempo y a pesar de seguir diferentes métodos de búsqueda las dos parejas encontraron una gran central repleta de diferentes variedades de queso. En este lugar pasarían un día si y otro también alimentándose y disfrutando de ese gran manjar que habían descubierto.
Sin embargo, este descubrimiento fue llevado de diferente forma por la pareja de personitas y por la pareja de ratones, despreocupándose totalmente los primeros al creer que tales cantidades de queso durarían para toda la vida.
De esta manera, mientras los ratones habían estado vigilando cuando se iban a agotar las reservas de queso para comenzar a buscar más alimento en otras partes del laberinto, las dos personitas no se esperaban este cambio.
Según avanzaba el tiempo y el queso se había agotado totalmente, los dos ratones ya se habían adentrado en el laberinto de nuevo para encontrar más. No así las dos personitas que dándole vueltas al asunto y reflexionando no hacían mas que pensar que el queso volvería a ese lugar.
Fue así como cuando los ratones ya habían encontrado una reserva de queso aún mayor que la anterior, las personitas aún seguían pasando hambre esperando a ni ellas saben qué. Esta situación continuó hasta que una de las personitas, analizando la situación y la actitud que habían mantenido críticamente, decidió salir en búsqueda de más queso. Se arriesgaba a perderse en el laberinto, pero era la única forma de encontrar el deseado queso. No así hizo la otra personita que cabizbaja y sin fuerzas permaneció esperando a que el queso le cayese en las manos.
En el camino, esta personita que se decidió a buscar el queso fue reflexionado y escribiendo en las paredes del laberinto ideas y críticas que se hacía a el mismo y de las cuales le hubiera gustado darse cuenta antes.
Tras varios días de camino la personita llegó a donde estaban los dos ratones y comprobó que había merecido la pena arriesgarse y trabajar durante el camino por las grandes cantidades de queso que allí había. Pensó entonces en volver con su compañero que seguía parado y esperando para llevarle hasta ese nuevo lugar que había encontrado, pero se dio cuenta de todo lo que había aprendido en el camino por ser el quien autónomamente se decidiese a realizarlo, por lo que decidió dejar en manos de la otra personita el adentrarse o no en ese gran laberinto siguiendo únicamente las ideas de su compañero para encontrar el queso que tan feliz le haría.
Debate:
En mi opinión esta historia trata sobre la actitud que las personas mostramos ante el cambio.
Normalmente ante una variación de las condiciones en las cuales estamos acostumbrados a vivir, trabajar, etc. escogemos el camino más fácil, el quedarnos actuando como siempre lo hemos hecho creyendo que es la mejor opción.
Debemos analizar críticamente tanto la situación en la que debemos actuar como nuestro comportamiento y el de los demás para ver realmente si debemos cambiar nuestra forma de ver las cosas, ya que quizá la actitud que hemos seguido hasta el momento ha dado resultado, pero esto no significa que siempre vaya a ser así.
Llevando esta idea al tema de la tecnología y del uso de ésta creo que las personas normalmente se muestran reacias al cambio una vez que se han acostumbrado a usar un programa o algún tipo de recurso. Si te estancas en un mundo como el de la tecnología que avanza tan rápidamente mientras otras personas siguen estando al día de las nuevas posibilidades y mejoras que son ofrecidas, serán estas personas quienes realmente avancen y mejoren sus habilidades.
Por lo tanto a mi forma de ver el cambio debe ser tomado como una posibilidad de mejora de las capacidades que, aun suponiendo en ocasiones un gran esfuerzo de adaptación, dará grandes satisfacciones.
